Francisco Vidal, expresidente de TVN: “La responsabilidad de sostener el canal recae en el Presidente Kast”
El también exministro conversó con Doble Espacio sobre la profunda crisis financiera que atraviesa la señal estatal y su modelo de financiamiento. Dice que aunque “no necesariamente hay una intención de cerrar el canal”, advierte que “la derecha, en general, no cree en la televisión pública”.
En medio de la profunda crisis financiera que atraviesa Televisión Nacional de Chile (TVN), marcada por una millonaria deuda, el expresidente de su directorio, Francisco Vidal (PPD), analiza con Doble Espacio el complejo escenario de la señal estatal. Tras liderar el canal en dos periodos —2006-2007 y 2023-2025—, sostiene que el problema es estructural y radica en su modelo de financiamiento.
El también exministro explica que TVN pasó de ser un actor relevante en la torta publicitaria a depender de avales estatales otorgados durante los gobiernos de Sebastián Piñera y Gabriel Boric para subsistir. Según su último reporte a la Comisión para el Mercado Financiero, las pérdidas acumuladas alcanzaron los $105.449 millones al 31 de diciembre de 2025.
Además, en medio de la discusión legislativa sobre el futuro del canal, Vidal proyecta el escenario político que se abre para TVN. Destaca el rol que podría jugar el actual Presidente, José Antonio Kast, quien durante su campaña fue crítico de la señal estatal. Por ahora, según el líder del directorio de la estación, Patricio Dusaillant, designado por el actual gobierno, no está en los planes del mandatario cerrar el canal.
—En 2023, cuando asume por segunda vez la presidencia del directorio de TVN, nombrado por el exmandatario Gabriel Boric, ¿cómo se produce ese llamado?
—Fue después del segundo plebiscito constitucional. El Presidente, junto a la exministra de la Secretaría General de Gobierno, Camila Vallejo, me pidieron asumir la presidencia porque quien estaba en el cargo ya había presentado su renuncia en varias ocasiones. En ese momento, llegué al canal, que era la antípoda de lo que había conocido en 2006 y 2007, cuando fui designado por la exmandataria Michelle Bachelet.
—¿Cómo se grafica esa “antípoda”?
—Cuando se crea TVN en 1969, nace con un modelo de autofinanciamiento basado principalmente en la publicidad, lo que le permitió competir durante varios años con los medios privados. Sin embargo, empezó a ocurrir un fenómeno que escapa al canal. En 2006, del 100% de la torta publicitaria, los cuatro canales grandes –TVN, Mega, Chilevisión y Canal 13– capturaban el 53%; en 2024, esa cifra bajó al 23%. No es que haya menos publicidad, sino que esta se trasladó masivamente hacia otras plataformas, como Meta y Google.
—A su juicio, ¿esta situación responde a una falta de modernización del modelo?
—Responde, en gran medida, a una caída financiera brutal del modelo, pero también hay factores estructurales. Por ejemplo, es poco común que un país tenga cuatro canales de televisión abierta. En Europa suelen ser dos o tres; en Chile son cuatro, lo que resulta difícil de sostener en un mercado pequeño.
—¿Cómo se llega a una situación tan crítica?
—Se compite en condiciones que los canales privados no enfrentan. Además, hay obligaciones propias de la identidad de TVN: la señal internacional, los nueve centros regionales, el canal cultural infantil, la señal de archivo y el área tecnológica. Todo eso implica los altos costos del canal y su gran deuda.
Avales estatales y el debate por un nuevo modelo de financiamiento
En marzo de 2026, en uno de los últimos decretos del gobierno de Gabriel Boric, se autorizó a Televisión Nacional de Chile (TVN) endeudarse por más de $7 mil millones de pesos mediante un crédito con garantía estatal, con el objetivo de asegurar su funcionamiento en medio de su compleja situación financiera. Este mecanismo se suma a los avales otorgados en años anteriores por la administración de Sebastián Piñera.
En paralelo, el debate sobre el financiamiento estructural de TVN sigue abierto en el Congreso. El 13 de abril, la vocera de gobierno, Mara Sedini, y el subsecretario José Francisco Lagos asistieron a la comisión de Cultura de la Cámara de Diputados, donde cuestionaron el proyecto. Las autoridades advirtieron que el modelo basado en un fondo patrimonial sería insuficiente y lento, plantearon la necesidad de modernizar el canal y avanzar hacia un financiamiento sostenible, y alertaron que ampliar el directorio podría dificultar su funcionamiento.
—¿Qué rol han jugado los avales estatales en la continuidad de TVN?
—El canal está técnicamente quebrado y sobrevive gracias a decisiones adoptadas por Piñera y Boric. Entre 2010 y 2020, la deuda acumulada de TVN llegó a 48.000 millones de pesos. Piñera firmó en 2020 un crédito con aval del Estado por 70.000 millones. Luego, cuando yo estaba en la presidencia del directorio, acudí al presidente Boric, quien otorgó un aval por 24.000 millones de pesos en 2024. Con eso, el canal se mantiene operativo hasta hoy.
— ¿Qué propuestas de financiamiento se han planteado en los últimos gobiernos?
—Fue Piñera quien envió un proyecto de ley al final de su mandato, señalando claramente que el modelo de financiamiento de TVN estaba agotado. Proponía que el Congreso aportara anualmente una cifra fija de 4.500 millones de pesos. Sin embargo, ese proyecto no prosperó. Luego, con Boric, se introdujeron indicaciones que modificaban la composición del directorio y, en materia de financiamiento, el exministro de Hacienda, Mario Marcel, planteó la creación de un fondo cuyo interés permitiera financiar parte de TVN.
—¿Cree que este proyecto es suficiente para resolver la crisis estructural de TVN?
—Hay dos alternativas. Una es que parte del financiamiento provenga de recursos públicos, vía presupuesto. La otra es cerrar el canal y crear uno nuevo, enfocado en información, cultura y deporte. Mientras la publicidad siga cayendo, no es viable sostener una señal que dependa exclusivamente de ella. Yo preferiría un modelo más sólido, aunque tenga menos audiencia, pero que resguarde los principios de TVN: autonomía, pluralismo y objetividad.
El futuro político de TVN
En los últimos días, la discusión sobre los recortes fiscales se ha extendido a todos los ministerios, convirtiéndose en eje de debate y críticas al Gobierno de José Antonio Kast. Esta política —que prioriza el crecimiento y el ajuste fiscal— podría afectar también a TVN.
—Tras haber presidido el directorio en dos periodos, ¿cómo interpreta la relación de la derecha —particularmente del actual presidente— con la televisión pública, considerando que las críticas de ese sector durante la campaña influyeron en su renuncia?
—La derecha, en general, no cree en la televisión pública; considera que ese espacio debe ser cubierto por el mercado. En mi caso, la renuncia se produjo tras una columna de Cristián Valenzuela, encargado de las comunicaciones del segundo piso, titulada “Se quieren robar la elección”, donde se nos acusaba —a Boric, Vallejo y a mí— de actuar como “ladrones”. En mi caso, además, se sugería una supuesta complicidad con periodistas, lo que fue un agravio no solo hacia mí, sino también hacia el ejercicio periodístico.
—¿Cómo influye el actual contexto de ajuste fiscal en el futuro de TVN?
—No necesariamente hay una voluntad de cerrar el canal. El gobierno ha señalado que no está por hacerlo, aunque durante la campaña hubo ambigüedad. Además, hay sectores que ideológicamente no creen en la existencia de empresas estatales, lo que genera tensiones sobre su financiamiento.
—¿Existen otros factores que puedan agravar la situación financiera de TVN?
—Sí. Muchas producciones se realizan con fondos del Consejo Nacional de Televisión. Si esos recursos desaparecen, sería un daño adicional para el canal.
—En este contexto, ¿en quién recae la responsabilidad de sostener TVN?
—Hoy recae en el Presidente Kast. Todo dependerá de cómo evolucione el escenario, pero si la orientación sigue siendo reducir el tamaño del Estado, lo que se recorta en lo público termina trasladándose al sector privado.
La crisis de TVN sigue abierta y, por ahora, su operación depende de créditos con aval estatal. Su expresidente, Jaime Gazmuri, advirtió que el financiamiento para 2027 es incierto a la espera de la tramitación del proyecto. En el Congreso, la iniciativa continúa en primer trámite constitucional, lista para ser votada en la Cámara de Diputados tras su aprobación en comisión. En paralelo, el Gobierno anunció una mesa técnica para evaluar mecanismos de sustentabilidad económica, en un escenario donde las definiciones siguen postergándose.
