«Debemos fortalecer la industria nacional»

Moda Chile

«Debemos fortalecer la industria nacional»

Aunque su organización apunta a un desarrollo sustentable y nacional de la industria, la orfebre es enfática en su diagnóstico de la moda rápida: «Hay que comenzar a ver este problema como una urgencia real».


Una de las misiones de María Paz Cuadra como directora de la asociación Moda Chile ha sido reactivar la industria de la moda en el país, a través de la promoción del diseño de autor chileno, comercio justo y fomento a la creatividad nacional. “Se necesita apoyar a las industrias creativas de una manera eficiente”, dice la orfebre, creadora de joyas para la marca Zurda.

En su manifiesto, la asociación gremial promueve la valoración de los diseños nacionales como expresión cultural y se compromete con la sustentabilidad y la concientización respecto del sobreconsumo. Y aunque Cuadra advierte que “para exportar moda primero debemos fortalecer la industria nacional”, lo cierto es que también se enfrenta a otros desafíos en el país más consumidor de ropa en Latinoamérica, y que convirtió al Desierto de Atacama en “el basurero del mundo” por su acumulación de desechos textiles de grandes marcas de moda rápida, hoy predominantes en el mercado.

Y aunque los objetivos de Moda Chile son difíciles de alcanzar dado en la industria de moda actual, la también docente de la Escuela de Diseño de la Universidad del Desarrollo (UDD) es severa en su diagnóstico: “Lo que falta son fondos, pero, sobre todo, hay que comenzar a ver este problema como una urgencia real”.

-Moda Chile contempla la sustentabilidad como un concepto que forma parte de su sello, ¿existe una manera realista de aplicar este criterio a la moda?
-Es prácticamente imposible que cualquier marca sea totalmente sostenible si vemos este concepto como algo que se debe desarrollar tanto en el ámbito medioambiental, económico y social. Pero creo que como diseñadores estamos más conscientes sobre la importancia de aplicarlo, solo tenemos que elegir una arista para enfocarnos profundamente en esa. Abarcar más de una es extremadamente difícil.

-La ONU ha calificado a la industria de la moda como la segunda más contaminante del mundo, y usted ha resaltado la importancia de añadir los residuos textiles a la ley REP. ¿Cree que se debería dar más importancia a la industria textil?
-Por supuesto, como suele ocurrir con muchas cosas, no tomamos conciencia del daño que causamos hasta que lo tenemos frente a nosotros. En el caso de los desechos textiles, si no hubiera ocurrido la catástrofe del Desierto de Atacama pocos habrían notado el nivel de contaminación que generan nuestros hábitos de consumo, combinados con la falta de regulación. Por desgracia, la sustentabilidad y el sobreconsumo no son los únicos desafíos que enfrenta la industria de la moda nacional.

-Las industrias creativas aportan un 2,2% al PIB nacional y generan más de 150 mil empleos, sin embargo, el Estado entrega muy pocos recursos para su desarrollo. ¿Qué se debería hacer al respecto?
-Definitivamente deberíamos apoyar a las industrias creativas de una manera más eficiente. Y con esto me refiero a que no puedes comparar el aporte de una industria creativa bajo los mismos parámetros con los que miden industrias como la agrícola o la minera. Tiene que haber un sistema de medición de impacto distinto para que podamos competir por los recursos del estado en igualdad de condiciones.

-La moda rápida es extremadamente popular y barata en comparación a la producción chilena, que se ve debilitada en este mercado. ¿Qué se puede hacer al respecto? ¿Existe la forma de solucionarlo?
-Sólo educar. Creo que la educación es fundamental a la hora de concientizar a las personas. Es verdad que una prenda de fabricación local es mucho más cara que una de Shein pero sabemos que su calidad va a ser superior. No es posible que una polera H&M o Zara luego de 1 lavado tenga hoyos en la tela, no podemos normalizar ese tipo de cosas. Lo más importante, tenemos que darnos cuenta de que no necesitamos tanta ropa. Nadie necesita comprarse prendas todos los meses, nadie necesita tantos pantalones ni zapatos. La ropa es una forma de expresarnos, de comunicarnos, sin embargo, no podemos olvidar que debe ser algo funcional.

-Usted ha señalado que es necesario reconfigurar la industria de la moda, ¿qué cambiaría de ella?
-No daría tantas facilidades para el establecimiento de marcas de moda rápida en el país, subiendo el impuesto de la ropa usada que entra por toneladas en los puertos del norte y luego termina en el desierto. Les otorgaría más apoyo a las instancias de comercialización de diseñadores locales, formación de talleres de costura profesionalizados y muchos otros. Existen muchas maneras, lo que falta son fondos, pero, sobre todo, hay que comenzar a ver este problema como una urgencia real.

-Hay diseñadores que prefieren radicarse en otros países antes que probar suerte en Chile. ¿Qué piensa de esa situación?
-Los entiendo mucho, lamentablemente aquí en Chile el mercado es súper acotado y cuesta mucho establecer una marca de autor si no tienes buena inversión. Lo ideal sería que los diseñadores pudieran radicarse en otros países para poder desarrollar su trabajo, pero volver a Chile en algún momento para difundir sus creaciones. Quizás podrían colaborar en alguna medida con la industria nacional a través de charlas, capacitaciones, crear nexos, etc.

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