Los últimos veranos

Los últimos veranos

Durante toda su infancia, un grupo de amigos de Victoria pasaba sus días en la plaza del barrio. Cada tarde, los niños llegaban para jugar y treparse en el enorme árbol plantado allí , que era el centro de su pequeño mundo de fantasías. Pero, poco a poco, los niños fueron creciendo. Algunos abandonaron el pueblo, y la plaza y su árbol se transformaron en un recuerdo. Hasta que, un día, el árbol ya no estaba.