Invasión de zancudos de otoño: el desequilibrio ecológico que impactó a Concepción

Zancudos

Invasión de zancudos de otoño: el desequilibrio ecológico que impactó a Concepción

El aumento de las temperaturas y la degradación de los humedales urbanos han comenzado a impactar el equilibrio ecológico de Concepción, cuya última manifestación fue una inusual proliferación de zancudos durante este otoño. Doble Espacio conversó con especialistas que advierten que el desacoplamiento entre presas y depredadores está detrás del fenómeno que sorprendió a los penquistas.

 

El 9 de abril, Ana Tralma (57) salió de su casa para iniciar su jornada laboral como trabajadora en terreno de la red de agua potable de la región del Biobío (Essbio), en Concepción. Bajo un sol intenso y vistiendo una polera de manga corta, se encontraba en las cercanías del aeropuerto de la ciudad cuando se topó con una nube de zancudos.

 

“Nunca había visto tantos. Le contaba a mi hija que me atacó una manada de mosquitos, demasiados. Uno suele encontrarse con alguno por ahí, pero esta vez eran muchísimos”, cuenta Ana a Doble Espacio.

 

Al regresar a su casa, comenzó a sentir una fuerte picazón en los brazos, las manos, el cuello y parte del rostro. En un comienzo le restó importancia, nunca había presentado reacciones alérgicas. Al día siguiente, el panorama  era distinto.

 

“Eran unas ronchas rojas tremendas. Llamé a mi hija y le mostré una foto de cómo tenía las manos hinchadas. Era como si los mosquitos me hubieran arrancado pedacitos de piel. Después del trabajo pasé a la farmacia, compré unas pomadas, pero no mejoraba. Me seguía picando, las ronchas crecían y estaban cada vez más rojas”, explica.

 

Picaduras en la mano de Ana Tralma

Esa misma tarde, Ana Tralma acudió de urgencia a un Centro de Salud Familiar (Cesfam) de Leonera. El diagnóstico: una reacción alérgica a las picaduras. Le explicaron que en Concepción se registraba una proliferación de mosquitos, especialmente en zonas cercanas a humedales. Tras recibir una inyección antiinflamatoria, debió seguir un tratamiento con pastillas durante cinco días para recuperarse.

 

Internautas hicieron viral en redes sociales registros en los que se aprecia la magnitud de la plaga de mosquitos que afectó a Concepción. En videos de cámaras de seguridad, en distintos puntos de la ciudad, se muestra que, lo que parece una fuerte lluvia, en realidad corresponde a la plaga que afectó la ciudad.

 

Carolina Castillo, enfermera del Centro Comunitarios de Salud Familiar (Cecosf), explica que el procedimiento ante una anafilaxia (reacción alérgica grave) por picadura de zancudo requiere, en primer lugar,  una inyección de adrenalina. En segundo lugar, antihistamínicos con corticoides.

 

“El procedimiento depende de cómo sea la reacción. Si es local y sin signo de infección o inflamación, se deja en observación y se delimita el área con un lápiz para monitorear su progresión. Si tiene algún tipo de herida, se deriva a curaciones simples o avanzadas según el caso. El médico observa cuál es la reacción desencadenante y acorde a eso entrega algún tipo de corticoide, vía oral o alguna crema tópica”, explica la profesional de la salud.

 

Créditos fotográficos: Claudio Maureira, vía iNaturalis

Desequilibrio ambiental: múltiples factores

En las últimas semanas, los vecinos de Concepción (particularmente de la capital regional, Talcahuano, Hualpén y San Pedro de la Paz) se han visto afectados por una inusual proliferación de zancudos, específicamente el culex pipiens. Según explica Christian González, entomólogo de la Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación (UMCE), estos insectos no transmiten enfermedades en Chile a la población ni a los animales. En los casos más graves, pueden provocar reacciones alérgicas severas

 

“La saliva del zancudo, sus componentes, es lo que genera esa reacción alérgica. La sangre humana tiene algunos elementos que evitan que nosotros perdamos sangre cuando tenemos una herida. Los insectos que se alimentan de sangre han desarrollado algunos compuestos que tienen en la saliva que evitan que esos procesos se desencadenen. Por ejemplo, un anticoagulante, un anestésico. Esos elementos que ingresan a tu organismo te producen la reacción alérgica”, aclara el académico. 

 

El entomólogo explica que el ciclo de estos insectos comienza cuando las hembras depositan sus huevos en ambientes acuáticos sin corriente, donde las larvas se desarrollan hasta convertirse en pupas. En esta fase subacuática se alimentan de microorganismos y materia vegetal; el proceso tarda habitualmente entre 15 y 20 días en condiciones normales.

 

La transición del agua al aire implica un cambio en su morfología y comportamiento. Una vez que emergen, los adultos presentan una dieta diferenciada por su sexo. Los machos se alimentan de néctar, mientras que las hembras presentan una dieta hematófaga, es decir, se alimentan de néctar y sangre. Son las únicas que pican. 

 

Gentileza Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC)

Los mosquitos aparecen con mayor frecuencia cuando aumentan las temperaturas y los niveles de humedad. En ese contexto, Carlos Zamora, doctor en sistemática y biodiversidad de la Universidad de Concepción, explica que recientemente se han dado condiciones climáticas favorables para su reproducción.

 

“Empecé a revisar lo que la gente comentaba sobre los zancudos y noté que muchos lo atribuían al cambio climático. Y es cierto: el cambio climático eleva las temperaturas y modifica las condiciones atmosféricas, como la humedad y las precipitaciones. Pero nadie se preguntaba por qué no aparecieron en verano, cuando el calor es mayor”, señala Zamora.

 

Para el especialista, la mayor presencia de zancudos en esta época del año responde a un desequilibrio ecológico; una combinación de factores que ha facilitado su proliferación en la ciudad de Concepción.

 

“Al dañar el ecosistema, cada vez hay menos depredadores de estos insectos. Se afecta toda la trama trófica. Puede que los zancudos se estén reproduciendo a niveles normales, pero deberían existir pequeños peces, renacuajos, ranas o libélulas que se alimenten de ellos. En un ambiente alterado, en cambio, los únicos que prosperan son los zancudos”, dice el doctor.

 

Créditos fotográficos: Javiera Ramírez / @jxjaviera

Según detalla, el resto de los organismos no se está reproduciendo al mismo ritmo por dos posibles razones: o bien el entorno ha sido demasiado intervenido, o sus ciclos reproductivos ya concluyeron, lo que los deja en desventaja frente a la rápida capacidad de reproducción de estos insectos.

 

Este fenómeno genera un desacoplamiento entre depredadores y presas. “Aparece la presa, pero no está el depredador. Entonces la población crece de forma exponencial, que es lo que ocurre con los zancudos”, advierte Zamora, quien opina que se trata de un problema multifactorial.

 

A este escenario se suma la proyección del fenómeno de El Niño, evento climático asociado al calentamiento del océano Pacífico, que eleva las temperaturas en tierra y aumenta las precipitaciones. Otro elemento clave es la degradación de los humedales, ecosistemas donde los depredadores naturales de los mosquitos requieren condiciones óptimas para desarrollarse.

 

“Basta que una vaca pase por un humedal y la huella que deja puede transformarse en un ambiente ideal para que los zancudos depositen cientos de huevos. El principal problema en Concepción ocurre después de las lluvias, porque los charcos y canales que acumulan agua se convierten en focos de reproducción”, asegura el experto.

Créditos fotográficos: Javiera Ramírez / @jxjaviera

Las claves para evitar un rebrote

En el corto plazo, una de las medidas más efectivas es la limpieza de canales, acequias y canaletas donde se acumula agua lluvia, espacios que funcionan como focos de reproducción. A largo plazo resulta clave fortalecer la convivencia entre la ciudad y los humedales, resguardando su equilibrio ecológico. Los zancudos no son una especie invasora, habitaron históricamente la zona, pero hoy experimentan un crecimiento acelerado debido a la falta de control biológico.

 

Al cierre de este reportaje, Doble Espacio intentó comunicarse en reiteradas ocasiones con la Dirección de Medio Ambiente de Concepción, así como con el profesional encargado del programa de Manejo Integrado de Plagas para consultar las medidas tomadas ante este inusual evento en la ciudad y la cantidad de afectados, sin embargo, no hubo respuesta

 

En Concepción, existen al menos 21 humedales urbanos reconocidos en el Plan Regulador Comunal. En sus cercanías,  la presencia de mosquitos ha sido más abundante, y la mayoría de ellos está cerca de colegios, universidades o recintos residenciales. Pero no son los humedales el problema. «El humedal sirve como un reservorio de biodiversidad. Si mantenemos el agua en buen estado, permitimos que vivan las especies que nos protegen de este tipo de plagas«, concluye Carlos Zamora. 

 

La proliferación de mosquitos ha disminuido a medida que han avanzado las semanas debido a la caída de las temperaturas en la región. Sin embargo, el fenómeno podría repetirse en un futuro si las condiciones meteorológicas vuelven a favorecer este fenómeno, por lo que analizarlo y tomar las medidas necesarias parece indispensable. 

 

Google Street View, 2024. Humedal Laguna Tres Pascualas

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