Las definiciones de Mulet y las tensiones que dejó el debate presidencial
En el debate presidencial de este jueves del pacto oficialista, los cuatro candidatos mostraron más diferencias que acuerdos. El rol del Estado, el acuerdo con SQM y las responsabilidades políticas en casos de corrupción tensionaron al bloque que busca unidad, más ahora con la idea de Jaime Mulet (FRVS) de ir en una lista única parlamentaria.
El debate presidencial del 5 de junio pasado, del pacto oficialista “Unidad para Chile” —conformado por el Frente Amplio, el Partido Comunista, el Partido por la Democracia y el FRVS— dejó más chispas que consensos. Organizado por La Tercera y Radio Duna, el encuentro enfrentó a Carolina Tohá, Jeannette Jara, Gonzalo Winter y Jaime Mulet en dos horas de fuego cruzado, donde el acuerdo entre Codelco y SQM, la seguridad pública y la probidad fueron temas que destaparon diferencias de fondo en una coalición que aún busca un liderazgo claro de cara a las elecciones de noviembre.
El evento, diseñado para que los candidatos expusieran sus propuestas presidenciales, incluyó una dinámica de ruleta que seleccionaba temas al azar. Al girar, la flecha se detuvo en “SQM-Codelco”, un eje económico clave en el debate. Sin embargo, justo al lado estaba la opción “Venezuela-Cuba”, y Jeannette Jara no dejó pasar la oportunidad de ironizar. “Ay, yo quería que me preguntaran por Venezuela y por Cuba”, lanzó entre risas del público y los moderadores, y agregó: “Se iban a ganar la medalla número 60”, aludiendo a las veces en que se le ha vinculado con esos países. Aunque sus comentarios buscaron alivianar el tono, también generaron críticas que reabren la discusión sobre la estrategia comunicacional del Partido Comunista y su percepción pública.
Uno de los puntos más tensos fue precisamente el acuerdo entre Codelco y SQM para la explotación del litio en el Salar de Atacama. Mientras Tohá defendió el convenio como una oportunidad para avanzar “más rápido” gracias a la infraestructura existente, Jara criticó duramente la asociación con una empresa “cuestionada” y llamó a conformar una empresa estatal “sin socios privados”. Mulet fue más allá y acusó al Gobierno de no tener una visión estratégica sobre los recursos naturales: “lo de SQM es una herencia pinochetista que se perpetúa”, afirmó. Winter, por su parte, optó por matizar, respaldando el acuerdo, pero señalando que “el Estado no puede improvisar su rol”.
En seguridad pública, Tohá aprovechó su experiencia como ex ministra del Interior para destacar los avances en control territorial y la modernización de las policías. Sin embargo, fue interpelada por Mulet, quien responsabilizó directamente a La Moneda por los escándalos de corrupción vinculados al caso Fundaciones: “Este caso le reventó en la cara al Gobierno”, sostuvo. La alusión incomodó a los demás candidatos, y Jara replicó que “la derecha ha hecho caja con este tema”, aunque reconoció que se deben reforzar los controles internos.
¿Quién ganó?
El debate también giró en torno a la transparencia y la probidad. Todos coincidieron en que la desconfianza ciudadana hacia la política está en niveles críticos, pero cada uno propuso rutas distintas. Winter propuso poner el foco en la regulación del lobby. y en impedir la “puerta giratoria” entre lo público y lo privado. Jara habló de una “ética del Estado” que debe reforzarse desde dentro. Mulet, en cambio, apeló al control ciudadano y a terminar con la “burbuja política” desconectada de la realidad.
En términos de estilo, las diferencias también fueron evidentes. Tohá se mostró como la más experimentada, aunque para algunos analistas su tono resultó defensivo y automático. Jara apostó por un perfil confrontacional, especialmente contra las élites políticas y económicas. Winter, en tanto, buscó el equilibrio, mientras que Mulet —el candidato con menor exposición mediática— logró posicionarse con sus frases punzantes, aunque con menor tiempo en pantalla.
Según una encuesta de la consultora Descifra, Tohá fue percibida como la ganadora del debate por el 44% de los encuestados, seguida por Winter (33%), Jara (21%) y Mulet (2%). No obstante, el dirigente de la Federación Regionalista Verde Social fue quien más mejoró su imagen respecto de su posición previa.
Más allá de los números, el debate dejó un diagnóstico claro: el oficialismo no tiene aún una hoja de ruta común ni un liderazgo definido. Y si bien las primarias del 29 de junio deberían servir para ordenar la cancha, lo cierto es que el segundo cara a cara televisivo evidenció no solo diferencias políticas, sino también profundas tensiones estratégicas.
Las últimas declaraciones de Mulet
Luego de que la Democracia Cristiana anunciara que Tohá sería su candidata en esta primaria, y revelaran que no van a apoyar a otro, las tensiones han seguido aumentando luego del debate de Duna.
Aunque desde el oficialismo se apetece enfrentar las elecciones parlamentarias en una lista única, la DC, y ahora el Partido Regionalista Verde Social, comenzaron a distanciarse de esa idea.
Hoy, acompañado por 16 candidatos al Congreso de todos los distritos de la Región Metropolitana y un candidato por Chiloé, el candidato presidencial de la Federación Regionalista Verde Social, Jaime Mulet, afirmó que la FREVS llevará candidatos en todo Chile, subrayando que el oficialismo deberá presentar dos listas al parlamento.
“La señal muy clara que queremos dar hoy día, los regionalistas verdes, es que nosotros vamos a competir en todo Chile. Vamos a llevar candidatos y candidatas a diputados y a diputadas en los 28 distritos y en las siete circunscripciones senatoriales. Ese es el mensaje que le queremos decir hoy día a Tohá, a Jara, a Winter, al presidente Boric, que nosotros queremos que haya una competencia amplia”, sostuvo Mulet.
El abanderado presidencial añadió que “creemos que van a ser necesarias dos listas del mundo progresista en la próxima elección. Somos 28 al menos candidatos a diputados y a diputadas. Tenemos 61 precandidatos, hay candidatos al Senado en todas las circunscripciones”.
A juicio del candidato, el partido no está dispuesto a reducir su filas y candidatos. “No, no, no. Eso sería una irresponsabilidad con el electorado al que le hemos estado hablando, con los chilenos y chilenas y obviamente con las fuerzas regionalistas verdes”, dijo.
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