Chile tiene una deuda vergonzosa con sus profesoras profesores, misma que se ha extendido por cuarenta años a la fecha y sin que ningún gobierno  la haya resuelto.  Una deuda generada por el traspaso de los establecimientos educacionales a las Municipalidades en 1981 y por la cual las y los maestros, a causa de una discriminatoria decisión de los alcaldes designados de la época dictatorial, dejaron de percibir el reajuste de remuneraciones del 90% otorgado a  los funcionarios del Estado sin excepción. Una discriminación que generó una larga lucha que hasta hoy moviliza al gremio y especialmente a sus mujeres.